En el extremo norte de la provincia de Toledo, abrazada por la Sierra de San Vicente y la imponente silueta de la Sierra de Gredos, se esconde La Iglesuela del Tiétar. Situada a tan solo 115 kilómetros de Madrid (apenas una hora y cuarto por la autovía A-5), esta villa de raíces ancestrales atesora un patrimonio natural e histórico único en el centro peninsular.
Alojarte en Casa Rojo del Tiétar te permite recorrer a pie su casco histórico, salir caminando hacia dehesas centenarias y descubrir rincones que han permanecido intactos durante siglos.
1. Los Puentes Romano y Vettón sobre el Río Tiétar y la Garganta de Torinas
A escasos tres kilómetros del núcleo urbano (en torno al km 24 de la carretera CM-5006 hacia Casavieja), el río Tiétar sirve de frontera natural entre Toledo y Ávila. En este enclave privilegiado se alzan dos puentes históricos casi contiguos, uno de origen vettón y otro de época romana, levantados con recios sillares de granito directamente sobre las rocas del cauce.
Además, siguiendo el antiguo camino de Talavera y el curso de la Garganta de Torinas, podrás contemplar puentes tradicionales de mampostería y sillería rodeados de alisos, fresnos y pozas de aguas cristalinas.
2. El Conjunto Agropecuario de «El Ejido» y su Fuente Barroca
En las afueras del pueblo, junto a las eras comunales frente a las que se ubica nuestra casa rural, se conserva El Ejido: una extraordinaria agrupación de antiguos corrales y pajares de piedra construidos con muros de mampostería, esquinas reforzadas con sillares de granito y cubiertas de teja árabe sobre armadura de madera.
Aquí los vecinos compartían tres fuentes abrevadero, un potro de herrar y embarcadero de ganado. Destaca especialmente la Fuente del Ejido, de estilo barroco, coronada por un frontón triangular con pináculos de piedra y flanqueada por bancos corridos de cantería.
3. La Encina «El Gacho»: Récord Guinness en plena dehesa
En el término municipal de La Iglesuela se levanta uno de los árboles monumentales más sobrecogedores de la península ibérica: la encina El Gacho, inscrita en el Libro Guinness de los Récords como la encina de mayor porte registrada, con un tronco que supera los 1,60 metros de diámetro y una copa colosal que ha cobijado a generaciones de pastores y viajeros.
4. Arquitectura Religiosa y Civil: Santa María de la Oliva y La Fuensanta
En el corazón del pueblo no puedes dejar de visitar:
- Iglesia Parroquial de Santa María de la Oliva (siglos XVI-XVIII): Templo de tres naves construido en sillería de granito con torre cuadrada de tres cuerpos y capilla mayor cubierta por bóveda vaída.
- Ayuntamiento de 1791: Situado en la Plaza de España, con su característica fachada de cuatro arcos de sillería de granito.
- Ermita de la Virgen de la Fuensanta (siglos XIX-XX): A solo 500 metros al norte del casco urbano, rodeada de un pórtico de columnas de piedra con fuente tradicional. Aquí se celebra cada 1 de mayo su emblemática romería.
- Los Pozos del Casco Urbano: Repartidos por calles y plazuelas, construidos con grandes bloques de granito y pilones abrevadero que testimonian la cultura del agua en la comarca.
Alójate en Casa Rojo del Tiétar
5 suites con baño privado, desayuno incluido y capacidad para 10-13 personas desde 200 €/noche.